sábado, 3 de noviembre de 2012

VEAN QUÉ LINDA VOCACIÓN

Siempre es inspirador y emotivo escuchar, encontrarse, ver y enterarse de historias de gente real que rompe con la lógica estructural de la vida impuesta y se lanza a llenar esos vacíos que el solo sentido humano hace posible que estén dentro de uno. Es algo que muchos no terminan de entender y tildan de innecesario, pero que también celebran y ponderan cuando sale a la luz algún que otro caso con los buenos resultados ya obtenidos. Y claro que rápidamente parece inentendible porque en la mayoría de estos ejemplos, valga en todos sentidos de la palabra, sus protagonistas abandonaron “porque sí” su comodidad o estabilidad cotidiana para regalarle tiempo a otro/s y sin ningún rédito monetario, lo cual puede ser considerado una gran locura en los tiempos que corren.
Existen grupos de narración oral como el “Cuentacuentos”, compuesto por quienes para todo el mundo son comerciantes, docentes y licenciados, pero que en realidad, para ellos mismos y para los que se sientan con todos los sentidos clavados en ellos son, primeramente, “regaladores de historias”.
Qué lindo fue ver esas muchas caritas iluminadas con sonrisas mirando al frente cuando ingresamos la mañana de la fecha asignada al Auditorio de la Casa del Obispo Mercadillo. Llegamos en el medio de la escucha atentísima que los pequeños del público prestaban a una Cuentacuentos que narraba entusiásticamente la historia de un salmón y un gorrión. Lo más silenciosamente posible, pasamos por el costado para no distraer a nadie y nos sentamos atrás de todo. Puedo decir que enseguida nuestras miradas fueron atrapadas también. Personalmente, no estaba seguro de quienes eran los adultos que se encontraban en escena, no sé si mi grupo tenía la misma incertidumbre. Al cuentito de estos animalitos, le siguió un tenebroso relato sobre el encuentro de un niño con pumas en una caverna en el campo que pronunció esta vez el único varón del grupo narrador. Cada vez que se escuchaba el rugido de un puma, el silencio se hacía agudo por un segundito y después comenzaban los murmullos de voces blancas temblorosas. A continuación fue el turno de la música. Otra de las integrantes de Cuentacuentos cantó una bonita letra mientras tocaba la guitarra, y los chicos respondieron fervientemente con risas y el estribillo a los gritos. Por un momento, me olvidé para qué había ido. Me había dejado cautivar por todo el espectáculo y el vívido clima que se había generado. Le siguió a esto el cuento de terror de la mañana. Estando ahí presente pensaba qué imágenes pasarán por las mentes de los gurisitos esos que hacen que sus rostros y sus cuerpos se vean tan libres. El último gran número fue la historia de una pareja que vivía en el campo con sus animales y su huerta, en la que participaron absolutamente todos los chicos presentes en el rol de los distintos bichitos y “todos los ratoncitos del mundo”, ayudándose a tironear entre todos para poder arrancar una zanahoria de la huerta para hacer una sopa. Se escucharon carcajadas espectaculares. Los escolares salieron con una sonrisa grandísima, y cualquiera apostaría que cada uno de ellos al día de hoy se acuerda qué animal era mientras trataba de arrancar la zanahoria.
Nos acercamos adelante y pedimos permiso para entrevistar a los miembros del grupo, ya sabiendo que nos estábamos por encontrar con respuestas de alto contenido humano. Sus gestos de cansancio físico mezclado con semblantes tranquilos y una leve sonrisa dibujada hablaban. Se podía ver clarísimamente su satisfacción interior. A medida que las preguntas iban siendo contestadas, íbamos descubriendo y entendiendo el porqué de todo esto. Se explayaban en cada una de las respuestas y los tres que estaban siendo interrogados intervenían en cada pregunta. Se entusiasmaban al responder. La gente se entusiasma cuando explica algo importante. Querían que comprendiéramos por qué se dedican a ajustar sus agendas cargadas de rutinas agregando a los horarios de siempre todavía algo más, que es contar cuentos a la gente, a grandes y a chicos. No les importan los incómodos malabares que tengan que hacer con horarios y personas para no desatender los asuntos que les dan de comer. Lo cierto es que hacen eso para poder atender el asunto que los hace vivir. Nos explicaron sus preocupaciones acerca de los chicos y sus deseos de hacer vibrar su imaginación con cuentos, y alejarlos aunque sea un poco de las sobrecargas de todos los días de todo el entorno sistemático. “Ustedes no se imaginan el lazo afectivo que se crea”, nos decían. También nos contaron que la narración oral permite lograr lo mismo con los adultos. Y nos comentaron por qué narran, cuentan y no leen… el motivo es que hay que rescatar la oralidad como sea porque se está perdiendo.
En esta pasada Feria del Libro, nos hemos encontrado con uno de los muchos ejemplos que andan rondando, mostrando que vale la pena buscar la manera y lanzarse a realizarse como persona siguiendo al alma, que al fin y al cabo, es lo más importante de todo.
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“CUENTACUENTOS” RECIBIÓ GRAN APOYO DEL PÚBLICO

El pasado 14 de septiembre, el grupo de narración oral “Cuentacuentos” efectuó su participación en el marco de la Feria del Libro de la ciudad de Córdoba. La misma tuvo lugar en el Auditorio de la Casa del Obispo Mercadillo. Con el Auditorio de la Casa del Obispo Mercadillo casi colmado, el pasado viernes 14 de septiembre por la mañana, el grupo de narración oral “Cuentacuentos” hizo su presentación en la Feria del Libro 2012 con una gran acogida. Participaron en su mayoría grupos de niños de distintos colegios de la ciudad acompañados de sus docentes y tutores. Durante más de una hora y media, la audiencia disfrutó y respondió con risas y aplausos cada uno de los cuentos que narraron los miembros del grupo. Al finalizar la actuación, los integrantes de “Cuentacuentos” se mostraron muy contentos con el trabajo realizado. Valoraron el cálido apoyo que recibieron por parte de los escolares y del público en general, y también se abrieron al diálogo con chicos y docentes. Además, dieron a conocer pormenores de la actividad que llevan a cabo y convocaron a toda la gente a ser parte del evento.
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viernes, 2 de noviembre de 2012

De cantos, cuentos y juegos en la Feria del Libro


http://www.ellibrocordoba.org.ar/feriainfantil.html
Era un viernes caluroso y la Plaza San Martín se llenaba de a poco con niños de escuela. Unos gritaban, otros corrían. Ya en el Auditorio Obispo, Toity Leiguarda y Daniel Galeano empezaban a calentar motores para dar una presentación llena de cuentos y narraciones maravillosas. Todos frente a la expectativa iniciaron muy alegres con el cuento de un salmón muy orgulloso que aprendía una lección. Luego pasó Toity con su camisón blanco y una linda pañoleta negra a tocar la guitarra, mientras los niños cantaban las canciones y refranes que alegraban el espacio. Después cambió un poco el ambiente y con seños serios, con gestos tenebrosos contó una historia escalofriante de terror. Los niños entre asustados y emocionados escuchaban atentamente cada palabra sumergidos en la historia de una estatua traída a la vida. Para terminar Galeano, con su sombrero de cowboy y su camiseta sin mangas de rock pesado llamó la atención de los más chicos. Abriendo bien los ojos y moviendo los brazos interpretó la historia de una gallina que tenía problemas para cosechar sus alimentos. Ya en este momento los niños estaban muy felices tanto así que no dejaban de moverse de sus asientos. En ese momento fue necesario que Galeano hiciera que los niños se pararan para ayudarle a la gallinita. Y en medio de tanto acontecimiento los padres reían al ver a sus hijos felices siendo animales de la granja que ayudaban a cosechar. En esta actividad todos entre grandes y chicos colaboraron. Los rostros de los niños y los narradores eran muy alegres y el juego se hacía cada vez más emocionante. Así entonces estos cuentos, fábulas y juegos de narración infantil conmocionaron el recinto del cabildo por casi hora y media, tiempo en el que los niños se emocionaron, cantaron y se embelesaron aprendiendo nuevas historias. 

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Cuentacuentos para niños en la Feria del libro

Toity Leiguarda y Daniel Galeano el pasado viernes 20 de septiembre, dentro del Auditorio Obispo Mercadillo, para la Feria del Libro de Córdoba, realizaron narraciones infantiles con cuentos y juegos. Asistieron niños de varios colegios de la ciudad acompañadas por algunos padres y madres de familia y maestras y maestros de sus respectivas escuelas. El ambiente fue alegre y jovial, entre cuentos de una avispa enamorada, una historia de terror y una cosecha. Todo terminó con un juego comunal en que los niños y niñas se apoderaron del espacio y se concentraron en la historia de Daniel Galeano. 
Como siempre estas actividades ayudan a los menores a explorar otros campos lúdicos de participación con la palabra y la imaginación. Siempre que los adultos puedan imaginar e improvisar historias infantiles que requieran de bastantes juegos, hacen que los chicos se desapeguen un poco del mundo virtual y recuerden aquel pasado ideal de la infancia en que la oralidad y el juego tienen un valor fundamental.
Con este día se puede pensar en la importancia que tiene  que los padres de familia reconozcan estas actividades infantiles que recuperan en los niños ciertos sentidos y pasiones nuevas. Y ya que estamos en la época de la feria, que la nota sirva para que lleven a sus hijos a un entretenimiento sano y muy interesante.

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Noticia y Crónica de Alina Genesio


El grupo cuentacuentos participó en la Feria del libro.
El evento tuvo lugar el viernes catorce de setiembre a las once horas. 
Los narradores se presentaron   en el Auditorio Obispo Mercadillo en Córdoba Capital.
Niños de  diferentes colegios primario se acercaron a escuchar los cuentos y participaron en los juegos.

Cuentacuentos en  acción
El viernes catorce de setiembre, a las once horas se realizó un espectáculo de narrativa oral.
El grupo cuentacuentos se hizo presente con motivo de la feria del libro de Córdoba
El evento se realizó en el Auditorio Obispo Mercadillo con una audiencia infantil muy ansiosa. Los niños de diferentes escuelas primarias,  todos uniformados de delantal blanco, escucharon atentos cada uno de los cuentos.
La fábula del Salmón fue  la primera. Rápidamente el grupo logró un ambiente cálido y relajado. -“Soy el más lindo, soy el mejor, todos me quieren”  decían los niños a la par de la narradora. Era inevitable no recitar esa oración tan pegadiza. Chicos y grandes seguían ensimismados la historia del pececito.
Totty Leiguarda estuvo en segundo lugar. Sus narraciones tuvieron un toque particular: la compañía de una guitarra.  El instrumento logró captar la atención de los alumnos que cantaron desde el principio hasta el final las canciones que Toty les enseñaba.
Luego fue el turno del género de terror. Esta sección estuvo en manos de un narrador invitado que no pertenecía al grupo Cuentacuentos. Daniel Galeano, con su sombrero cowboy y su camisa blanca desgastada, logró asustar a la audiencia. El suspenso y el relato escalofriante atrajeron a los niños que guardaron silencio en todo momento y siguieron los detalles de la trama. 
Como cierre, Galeano invitó a toda la sala a participar de un juego colectivo. Los alumnos se alborotaron. Estaban desesperados por participar. Los niños fueron subiendo al escenario, uno a uno,  hasta armar una fila que bordeaba todo el auditorio.
La presentación terminó entre risas de niños y no tan niños que despidieron con muchos aplausos a los narradores. 


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Entrevista Feria del Libro

[¿A qué se dedican, aparte de la narración?]

Toity Leiguarda  - Yo hice la licenciatura en Letras, pasa que esto no tiene mucho que ver con todo lo que es… Yo me doy cuenta cada vez más… Con todo lo que es metodológico, con las teorías literarias… Cuesta bajarlas a tierra ¿viste? Nosotros hemos empezado al revés, desde la práctica con los chicos, desde contarle cuentos a la gente, y bueno, a tratar de darle una forma a esto que se ha hecho desde que el mundo es mundo, no hay teoría que valga contra eso, yo creo que la oralidad hay que rescatarla como sea… Y se ha perdido… ¿Viste que los medios de comunicación, la tele?… Los chicos no juegan en las escuelas, y nosotros lo que queremos es eso, escuchá un cuento, préndete, si vos les ves la cara a los chicos… Ellos participaron, disfrutaron, le dieron valor a la historia, a la palabra… En su imaginación, ellos… Eso no lo da un videojuego. 

 [A la hora de proponer un final abierto, ¿qué piensan…?] 

TL - Sí, sí… Yo creo que esto es algo primordial en el ser humano, desde juntarse alrededor del fueguito y contar historias… 

[¿Por eso tantas historias de animales?] 

 X - No, no, eso es algo que se dio hoy. Además ayer nos hicieron unas preguntas otras chicas, ¿por qué contar y no leer? Contar es otra cosa, es despertar la imaginación, y hacer que el chico… 

TL - Y el lazo afectivo... Porque… vos le mirás la cara… ¡Le estás mirando a la cara, caramba! Pasa que si el chico está leyendo, es una interferencia… En esto de la oralidad… 

X - Además que si está leyendo está viendo el dibujo que hizo otro… 

[En la conexión con la mirada vimos que se usaban mucho las manos… Para hacer este trabajo debe haber alguna técnica, supongo ¿Usan alguna técnica?]

TL - Yo daba un seminario de narración oral en Letras. Y me lo combatían desde Letras. Me decían que lo hiciese en teatro. Y yo decía ¡no, no es teatro, es literatura! 

[¿Con qué empezaron? ¿Para niños? ¿O se fue incorporando eso?]

 TL - Yo fui maestra jardinera durante treinta y cinco años, quizás más, y ¿viste? Era como mirarles la cara a los chicos y… Yo empecé ahí, y yo quiero, fíjate, desde mi punto de vista, que la persona grande sienta lo mismo, que yo le estoy dando esa historia y que esa historia es para él, que la disfrute como la disfruta un niño. Ahora hay una nueva técnica que es el narrador oral escénico, que un poco tiene esa cuarta pared que tiene el teatro, que no tenés que mirar a la cara a la gente… Yo no podría… ¿Ves?... Pero bueno, son criterios.

 [¿Los tres empezaron cada uno por su lado, y lo que primero los movió fue algo en común, o cómo fue exactamente?]

Daniel Galeano - Sin subirse uno al caballo, somos profesionales. Nos miramos y entonces sabés, arrancás vos, o arranco yo… Este trabajo no es improvisado. Es un poco como el boxeo, tenés que estar siempre arriba en el ring.

 [Supongo que el mayor logro es lograr la atención de los chicos.] 

TL - Fíjate que son muchos, y vienen de un ambiente cargadito, digamos, de estímulos. Todos los chicos están sobrecargados.

 [¿Y de dónde sacan sus historias?] 

DG - Y depende. De tradición oral, pero además ella escribe, yo escribo… Hay de todo. Una vez un narrador dijo que en realidad todos somos narradores. Cuando vos contás una película no es lo mismo que si la cuenta otro, vos la contás y además le ponés más matices… Cuando narrás se puede decir que es como que va pasando una película… 

[Debe requerir mucha preparación]

 TL - Y es lo que él dice, no se puede improvisar. El escénico lo contaría acá parado sin mirarlos, pero si vos te involucrás tenés que estar pendiente de los chicos… 

DG - Sí, te interrumpen, pero si vos a cada uno lo atendés, la historia se te cae porque entonces el chico… ya la participación tiene que ver con él… 

[Sería el llamado feedback]


 TL - Sí, lo más importante es el lazo afectivo que se genera. Viste que el chico te mira y te escucha… El hecho de contar una historia crea un lazo afectivo que es profundo, y eso está bueno. Vamos remando contracorriente ¿viste? Estos chicos piensan, imaginan…

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